Cariñoso
Apto con niños
Sociable
Tranquilo
Sexo
Macho
Tamaño
Menos 5kg.
Mi cumple es
17/01/2021
Raza
Naranja
Provincia
Madrid
Vacunado
Sí
Desparasitado
Sí
Sano
Sí
Esterilizado
Sí
Identificado
Sí
Microchip
Sí
Pasaporte
Sí
Tasa de adopción
0€
Bruno es un gatito de 4 años que fue rescatado hace 2 y medio tras el ataque de un perro. Fue curado por su rescatadora a base de mucho esfuerzo y trabajo ya que el pobre no podía ni tan siquiera ponerse en pie. En su hogar es un gato que no se lleva bien con el resto de la manada felina que conviven con él. Es por ello que nos vemos en la necesidad de encontrar un hogar donde Bruno pueda sentirse libre sin tener que estar en un cuarto él solito por la incompatibilidad con el resto de animales de la casa. Muchas gracias.
Perros
No
Gatos
No
Niños
Sí
Cariñoso
Apto con niños
Sociable
Tranquilo
Entre abril y mayo del 2022, me hice cargo de Bruno, un gato que fue atacado y mordido por dos perros. La persona que presenció el ataque, lo recogió, ya que el pobre se arrastraba, sin poder ponerse en pie y me pidió ayuda. Lo llevé al veterinario y en un principio pensaron que debido a la fractura de columna que le provocó el ataque, no podría volver a caminar ni controlar esfínteres. Una vez en casa, alojado en un reducido espacio, para controlar el reposo y curar las heridas e inflamación, que fueron unos 15 días, comencé por mi cuenta a hacerle una rehabilitación que consistía en colocarle un arnés y bajo la tripa a la altura de sus patas traseras una funda de almohada, de forma que sin hacerle ningún tipo de daño, podía mantenerlo sobre sus cuatro patas y moverlo, para que al menos tuviese la postura normal, que tenía cuando caminaba por si mismo. Así estuve varios días hasta que de nuevo, al llevarle al traumatólogo para tratar el tema de su supuesta intervención, ese día, maravillosamente, lo encontré de pie y caminando sin ayuda. A partir de ese momento, intenté introducirlo en mi extensa comunidad gatuna, pero es un gato solitario, sólo se lleva bien con uno, con el resto, está siempre a la defensiva y emitiendo gruñidos. A una gata concretamente, cuando la pilla, va a por ella. Es por ello que él mismo quiere estar solito en su cuarto, duerme y come allí. Obligo a que salga y bueno, está un rato por el resto de la casa, pero en cuánto me ve subir las escaleras, me persigue maullando y dándome con la pata, para que le abra la puerta de dónde se encuentra seguro.